viernes, 22 de enero de 2010

Chocolate Cherry Coma Cookies

(Receta dedicada a la Lupe, con la firme convicción de que estas cookies son mejores para lo suyo que el jugo de remolacha con áloe. O eso afirma Béliveau... ¿y quién soy yo para contradecir a un bioquímico?
El nombre de la receta y la inspiración provienen de una estupenda novela de Diane Mott Davidson: "Tough Cookie". Título que también le va bien a la Lupe, que realmente está demostrando ser una tough cookie. Besos, señora. )

Soy una mala persona, lo sé. Os he dado el tiempo justo de volver al trabajo, intentar ir al gimnasio religiosamente durante diez días, y he calculado que esta semana es más o menos el momento en el que todos esos buenos propósitos de Año Nuevo se van al garete, tras un encontronazo frontal con la vida cotidiana y el invierno.

Pues ahí llego, con estas cookies indecentemente calóricas. No sé si es mi propio encontronazo con las cuestiones fundamentales, sí, ése que me sacudí al principio de las vacaciones navideñas, o mi tendencia natural al nihilismo, a la vagancia, y a la corrupción moral en general, que han provocado que mientras todo Quebec se lanza al sin grasa y sin azúcar, y a los regímenes fascistoides y severos, en medio de la psicosis general de vuelta al gimnasio, yo pienso en chocolate y en foie gras.

Estas "Chocolate Cherry Coma Cookies" parecen inventadas para levantar ánimos y astenias invernales. Y para reponerse de esas agujetas brutales.

INGREDIENTES

(Para unas tres docenas de galletas. A no ser que tengáis invitados a una pandilla de niños hambrientos e hiperactivos, os aconsejo congelar la mitad de la masa, ya dividida en bolitas listas para hornear, o en un cilindro. Explicación más abajo.)

- 1 taza y 3/4 de harina blanca (yo utilicé una harina completa que se encuentra por aquí, es una harina integral molida tan fina que pasa por harina blanca, dada la chiclosidad y la escandalosa chocolatez de estas galletas, este toque de "salud" pasa bastante desapercibido)

- 1 taza y 1/4 de puro cacao en polvo (negro, negro, vaya, sin azúcar, sin harina, sin nada).

- 1 taza y 1/2 de chocolate de buena calidad, cortado en pedazos. Personalmente, adoro las cookies cuanto más chunky mejor, así que no me molesto en picar demasiado el chocolate. Cuanto mejor sea la calidad del chocolate, mejores serán las galletas. Cuando no estoy arruinada, yo las hago con Lindt, Valrhona o Ghirardelli de 70 % de cacao (como mínimo), estos dos últimos son dos de los mejores chocolates que se pueden encontrar en Norteamérica.

- 2 cucharadas de té de bicarbonato

- 1/4 de cucharada de té de sal

- 1 taza y 1/4 de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente (o dos bastones y medio, para los que viven a este lado del charco, cada bastón pesa unos 113 gramos).

Si andáis vigilando vuestro colesterol, siempre podéis utilizar un aceite vegetal, pero la verdad, en ese caso es mejor que os abstengáis de hacer las galletas. Lo satisfactorio de esta receta consiste justamente en su decadente cantidad de chocolate, azúcar y mantequilla, así que, olvidando por una vez la línea, y aplicando la máxima de Goldy: Don't substitute. La mantequilla es mantequilla, y ninguna margarina (puaj) puede igualarla.

Un poco menos inflexible que Goldy, a menudo yo me aplico la máxima siguiente: en caso de sustitución-adaptación de una receta para evitar visitas urgentes al cardiólogo, hazlo con productos naturales. La margarina no tiene nada de natural, el aceite vegetal de girasol, canola o lino sí; lo mismo puede decirse de esos edulcorantes artificiales cuyo sabor siempre me hace sentir como si hubiera lamido un clavo roñoso... la miel, el sirope de arce y la compota de manzana son opciones que al menos no requieren una licenciatura en química para entender la etiqueta. Siempre podéis experimentar e intentar reducir las cantidades.

- 1 taza y 1/4 de azúcar blanco

- 3/4 de taza de azúcar moreno natural o mascabado

- 2 huevos grandes, a temperatura ambiente

- 1/4 de cucharada de té de extracto natural de vainilla

- 1 taza 1/2 de cerezas secas naturales, sin azúcar (ácidas, no esas cerezas glaseadas con las que se decoran los pasteles, son demasiado dulces y no sirven de contrapunto a las cantidades ingentes de chocolate de esta receta)


*************


ELABORACION

Precalentar el horno a 185º. Cubrir dos bandejas de horno con papel de hornear.

En un bol o ensaladera grande, tamizar la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato y la sal. Mezclar.

En otro bol aparte, con una cuchara de madera, batir bien la mantequilla y el azúcar hasta que estén cremosos y de un color blancuzco. Añadir los huevos y la vainilla, seguir batiendo vigorosamente hasta que todo esté bien mezclado y os den calambres en los tríceps.

Incorporar los ingredientes secos (harina, cacao, etc.). Batir hasta que desaparezcan en la mezcla. No es necesario batir demasiado tiempo. Al final, incorporar los pedazos de chocolate y las cerezas secas con una espátula, con el menor número de vueltas posible (una manera enrevesada de decir en castellano: folded, not whisked).

Si queréis congelar la mitad de la masa, éste es el momento: podéis utilizar un rollo de cartón de los de papel de cocina, cuando se ha terminado, cortado a lo largo, envolver la masa en plástico transparente y meterla en el rollo de cartón, que servirá como molde de congelación. Cuando queráis hacer galletas, no tendréis más que cortar rebanadas de masa con un cuchillo. Dejar que la masa se descongele completamente antes de hornear.

Con una cuchara de helado, formar bolas de masa del tamaño de una nuez, separadas unos dos centímetros unas de otras. Bajar la temperatura del horno a 180º y hornear hasta que el centro se haya hinchado ligeramente y se formen grietas en la superficie de las galletas, de 9 a 11 minutos.

Suplicar a vuestro compañero o a otra persona de constitución más fuerte que la vuestra que os retenga y/o amenace para no comeros una bandeja entera. Y es que con esta receta, ¿quién necesita heroína?

18 comentarios:

  1. Ha sido un gustazo leer la entrada y la receta de hoy: 1) porque me dan pol saco los propósitos de año nuevo y 2) (y sobre todo 2) porque mientras con una mano hacía clic en la entrada de tu blog con la otra sujetaba una enorme chocolate chip cookie recién horneada que he ido mordisqueando mientras leía la entrada, receta sacada por cierto de la serie de Hannah Swensen. No me ha dado nada de envidia :P
    A la Lupe le van a encantar.

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  2. ay ama!!! qué pinta tienen.........ya te ayudaría yo con ellas para que no tuvieras que congelarlas

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  3. holaaa

    propositos de año nuevo??? ezo que è lo que è??? XDDD

    viva el colesterol, el chocolate y las calorias!!!

    eso si, el domingo me tocan al menos 40 km con la bici :-P

    v'sss

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  4. Madame, sólo con leer la receta (y mirar las fotos) estoy rebosando babas y endorfinas. Pinito, por su parte, mueve el rabo con frenesí. Voy a buscar las cerezas secas (lo demás creo que lo tengo todo) y a tirarme al barro. Así, sin pensar, a lo grande.
    Muchas gracias, madame. El comercio local de mi ciudad también te lo agradecerá; no porque los comerciantes vayan a alcanzar la más mínima galleta, que no, sino porque tendré que comprarme pantalones nuevos.

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  5. Pues yo sí que me hago propósitos de Año Nuevo, pero casi nunca incluyen tener que renunciar a galleticas como estas. Si algún día me cambia el metabolismo tendré que salir corriendo, porque dejar de comer chocolate y mantequilla lo veo difícil, más ahora que estoy en una fase "¡qué viva la mantequilla!"
    Este año me he propuesto priorizar por fin lo importante a lo urgente, cosa nada fácil y que aún no he cumplido casi ningún día del año, snif...
    A ver si esta vez tengo más suerte que con el anterior post, que intenté comentar y no hubo manera, ains... (gracias por la mención y el link, por cierto)
    ¡Besetes!

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  6. Gracias por ayudarme a alcanzar rápidamente uno de mis propósitos de año nuevo: hacer más galletas caseras, sí señor!
    Pero tengo una duda...se pueden sustituir las cerezas por arándanos rojos secos? Es que cerezas sin confitar no sé si se pueden encontrar fácilmente. Otra duda: yo las cookies siempre las "aplano" antes de hornear y tu sugieres dejarlas en forma de bola, están así más "chiclosas"?
    Por cierto tu pastel de zanahorias especiamente especiado le encantó a mi Sr.D.
    Paula.

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  7. Aver si ahora puedo comentar...llevo desde que has vuelto intentando decirte: Hola!!! pero no puedo seguir siendo anonima, joooooo...

    Un besazo guapa

    Lo de las galletas no te lo perdono...con cerezas!! eso es un golpe, muy, muy bajo.

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  8. Empiezo a responder prontito para arreglar ciertos problemillas técnicos en los comentarios:

    Noema: te veo totalmente cookie-corrupta y me inunda el regocijo ;-D. Tienes-tienes-tienes que leer alguna novela de Diane Mott Davidson, las historias policiacas son mil veces más interesantes que las de Joanne Fluke (a la que abandoné porque empezóa aburrirme un poco), y las recetas son mucho mejores. Y ya me dirás. Si te animas, empieza por el primer libro, "Catering to nobody", porque la historia personal de la protagonista va evolucionando en los siguientes.

    Intxaurtsu: pues tengo un congelador lleno de muffins variados con los que no sé qué hacer... los colegas de trabajo me adoran :-D.

    JB: 40 km., eso se hace en un pispás, comiéndote una galletita y sin manos... :-D

    Lupe: ya sabes que la culpa la tienen esos medicamentos que te estás sacudiendo, así que aprovecha la hinchazón y prueba estas cookies. Y me cuentas qué tal. A la Pini tanbién podrían gustarle, aunque he oído por ahí que el chocolate no es muy bueno para los perros. Los bolsos y los zapatos les sientan mucho mejor.

    Marona: pues no eres la primera que tiene problemas con los comentarios. He cambiado la configuración, a ver qué tal ahora...
    Suerte con ese propósito. Yo nunca me propongo nada por Año Nuevo, tengo más bien vagos "superobjetivos", como decía mi profe de cine, que son los que intento alcanzar a largo plazo, y que me fijo en cualquier momento del año. Y lo del ejercicio no es algo que me asalte en enero, ni antes del verano, intento mantenerme en forma todo el año. Me temo que soy de una constancia aburridísima.

    Paula: pues claro que puedes utilizar arándanos. La cosa es que sea una fruta acidilla, por lo del contraste con tanto exceso chocolatero. Aunque estas cerezas, sorprendentemente, vienen de España, me las trajo mi Santa Madre en la maleta. Estoy segura de que podrás encontrarlas por allí.
    En cuanto a no aplanar estas cookies, lo has pillado. Cuando se dejan en bola, se funden tranquilamente con el calor del horno, pero se mantienen lo bastante gorditas para que la textura resultante sea chiclosilla. Y estas cookies son definitivamente "chewy, fudgy and gooey". MMMMMH. Encantada de que el pastel de zanahoria especialmente especiado tuviera éxito. Gracias por contármelo.

    Maite: he corregido el problema. En un descuido, no autoricé a los lectores anónimos a comentar, como en la cocina montrealesa. Gracias por decírmelo. Otro beso.

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  9. Nada, nada...te tendré que perdonar....jajajajaj....ahora que tengo identidad blogger (o como se llame) tendre que utilizarla, no?

    Maite

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  10. El libro ya está pedido y en camino, también me he aburrido de Joanne Fluke, que se acaba haciendo algo repetitiva (y puritana ;-). Y ahora que he pillado esto de los comentarios... que sepas que lo de que Santander es un suburbio de Bilbao lo he oído ¿eh? (como si me picara a mí eso, jeje.)

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  11. Intentaré buscarlas (las cerezas) por el mercado de La Boquería porque lo que no encuentras allí, probablemente no existe. Esta semana caen fijo. Muchas gracias! Por cierto, quizá se me ha escapado en algún post pero me extraña que no hayas hecho ninguna referencia a los libros de Richard Yates,no sé a tu blog reformado pero al otro (por la estética, digo) le iban al pelo. Un saludo.
    Paula.

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  12. Sapristi, qué buena pinta, las voy a hacer algún día... A ver si encuentro cerezas secas (estoy seguro de que en cualquier tienda bien surtida de frutos secos, que las hay, podré encontrar). Además el sabor favorito de helado de J. es el «Cherry García», de Ben & Jerry. Ya te contaré. ¡Besos!

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  13. Guau! qué pintaza tienen estas cookies, de verdad. Hacía tiempo que no pasaba por aquí y, aunque me gustaba tu diseño anterior, este también mola, de verdad. Volveré pronto a ver más recetillas ricas con esas fotos espectaculares que haces

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  14. Me gusta el nuevo blog, Arantza, sobre todo el nombre. Y ahora que no tengo que crearme una identidad bloguera -qué vaga llego a ser- mejor que mejor.

    Para los que no encontráis cerezas, ayer compré en Carrefour una tarrina de esas de plástico de frutas rojas secas. Están ricas, acidillas, saben bastante a frambuesa así que creo que irán bien con el chocolate. Si soy capaz de no comerme la tarrina entera entre horas intento las cookies y os cuento.

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  15. Hola guapa!

    Que pinta por dios que pinta!! Por cierto, te deb'ia, desde hace m'as que much'ismo la receta de un crumble salado. El otro d'ia por fin me anime a ello, un crumble de fritada de pimientos. La idea, espectacular (la saqu'e del maravilloso blog webos-fritos.blogspot.com) pero a mi me sali'o mal mal. Me temo que los pimientos de invernadero me la jugaron, y que me quedo la costra de arriba demasiado gruesa. Pero seguir'e probando!!
    Y tu sigue tan magn'ifica como siempre, que me alegras el d'ia!

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  16. Noema: espero tus opiniones, reina mora. En cuanto a Santander... ¡ajem! Yo no he sido, nadie me ha visto, no pueden probarlo.

    Paula: no te extrañes de esa ausencia de referencias a Yates, Paula, o la gran cantidad de ausencias que encontrarás en este blog va a terminar por agotarte. Me suena que comenté la peli basada en "Revolutionary Road" de pasada en un post lejano. Pero no me impongo como un deber comentar exhaustivamente todo lo que tenga que ver con los cincuenta, década que por otro lado tampoco me obsesiona (aunque me gustan los ilustradores de esa década, sí). De hecho, no me impongo como un deber comentar nada en este blog, en parte porque tengo la firme convicción de que mis opiniones no valen gran cosa -o no más que las de cualquier otra persona-, y en parte porque intento tener una vida más allá de la pantalla del ordenador. Un saludazo.

    Ander: prueba, estas cookies reflejan perfectamente el espíritu del "Cherry García" (yo también adoro ese sabor). Besos, guapo.

    Bea la cocinillas: con tanto piropo, ya tengo el ego vitaminado para el resto de la semana. Dosifica esos cumplidos, que luego me pongo insoportable. Gracias por pasarte por aquí. Nos vemos.

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  17. Lilith: gracias por acordarte del crumble. Corro a leer esa receta.

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  18. Giputxi: gracias por la información para los que no encuentran las cerezas. Estoy segura de que esas frutas irán estupendamente con la receta. Y gracias por apreciar el cambio. Sé que cuando la gente se acostumbra a algo, el cambio es algo que no suele apetecer.

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