miércoles, 19 de mayo de 2010

Fudge afrodisiaco de chocolate-chai

Así que tras años de feliz vida en pareja la monotonía os ha atrapado. Cuando las cosas se ponen un poco picantes, tú ya no te quitas los calcetines con los que te vas a la cama -porque tienes los pies como témpanos muertos-, justificándote a tí misma : -"Total, si no se entera, vamos, que tampoco es como si me acariciara los pies", la depilación brilla por su ausencia durante los meses invernales ("así voy más abrigadita"), los pijamas de franela con ositos han remplazado los delicados camisones de satén y, en general, te pones más mona para ir a la oficina que para seducir a tu hombre.

Por su parte, la cosa tampoco reluce: se afeita sólo los días impares ("antes se quejaba de que la barba la irrita, pero ahora, como no la irrite para dormir..."), lo has sorprendido echando una ojeada furtiva a la tele por encima de tu hombro mientras te sentabas en su regazo para besuquearlo, y si quieres romanticismo, te vas a buscarlo a la biblioteca o al cine, porque lo que es él, tendría que buscar la palabra en el diccionario para recordar lo que significa. La última vez que te regaló unas rosas fue para disculparse por haberte abollado el parachoques.

La excusa del cansancio contribuye a la falta de acción en el dormitorio, en el que ya no hay mucho hanky panky, como diría cualquier abuela anglosajona. Admitámoslo : necesitáis especiaros un poco la vida, chicos y chicas. Como es el caso de muchas parejas estables en alguna etapa de su vida en común, vuestra vida sexual no necesita que la despierten: necesita un desfibrilador.

Nada tan resucitador de pasiones como este fudge aromatizado con té masala chai, un fudge cremoso e intensamente chocolateado, deliciosamente perfumado, dulce y picante a un tiempo. Funde fácilmente (sugiero). Sólo el nombre, "chocolate-chai", ya suena onomatopéyico, suena un poco a cheekah-cheekah-boum-boum, a cha-cha-cha bajo el edredón (que diría Magdalena Yoder). Acompañado de un clásico indio ilustrado, de lencería, velas y música apropiadas (lo del ambiente os lo dejo a vosotros, chicos), estoy segura de que cuando termine el fin de semana vais a necesitar dos quiroprácticos y un fisioterapeuta para separaros.


INGREDIENTES:

- 4 cucharadas soperas de mantequilla, más un poco para engrasar la fuente

- 3 tazas de azúcar

- 1 taza de cacao negro puro, en polvo

- 1 bolsa grande (350gr., aprox.) de pepitas de chocolate de la mejor calidad que podáis encontrar (yo utilicé Ghirardelli), negro, de preferencia. Aunque esto va a gustos.

- 1/2 taza de leche entera

- 1/2 cucharada de té de sal

- 1/2 cucharada de té de extracto natural de vainilla

- 1 bolsita o, aún mejor, dos cucharadas de té colmadas de té chai

PARA LA DECORACIÓN:

- Media taza de nueces o pistachos picados

- 2 cucharadas soperas de cacao negro en polvo

- 1 cucharada de té de jengibre molido

- 1 cucharada de té de canela molida

- 1 cucharada de té de anís estrellado en polvo, o una estrella entera

- 1 cucharada y 1/2 de té de cardamomo molido

- 1 cucharada de té de clavo molido

- 1/2 cucharada de té de pimienta negra molida


ELABORACIÓN:

En un cazo, calentar la leche hasta que hierva, vigilando que no se pegue. Sacar del fuego y echar el té chai. Dejar infusar la mezcla bien tapada.

Engrasar ligeramente un molde cuadrado (de los que se usan para los brownies, unos 20cm. x 20cm., o una fuente cuadrada de Pyrex). Reservar.

Meclar todos los ingredientes para la decoración (las especias, el cacao y al final, las nueces picadas) en un bol aparte. Reservar.

En otro cazo, a fuego medio, fundir la mantequilla, vertiendo sobre ella la leche aromatizada al té chai (pasarla por un colador, si habéis utilizado té suelto). Añadir el azúcar, el cacao, la sal y la vainilla, y mezclar bien hasta que todo esté incorporado y rompa a hervir. Hervir la mezcla unos cinco minutos, revolviendo continuamente.

Sacar del fuego y añadir rápidamente las pepitas de chocolate, revolviendo vigorosamente hasta que se hayan fundido por completo y la mezcla tenga un aspecto untuoso y sin grumos. Verter rápidamente (se solidifica bastante rápido) en el molde engrasado. Alisar la superficie con una espátula, asegurándose de que queda plana. Espolvorear por encima la mezcla de nueces y especias, de manera que cubran toda la superficie uniformemente, apretando muy ligeramente con las manos para que se adhiera al chocolate. Dejar enfriar completamente y después meter en la nevera unas dos o tres horas, tapado con plástico.

Una vez endurecido, cortar el fudge en cuadrados iguales con un cuchillo bien afilado. Es perfecto para regalar, si lo presentáis en moldes individuales, en una caja bonita. Como homenaje amoroso, de forma interesada, con la firme intención de que os lo paguen en... especias. Digo en especies.

20 comentarios:

  1. ¡Hola Arantza, guapa!
    Cómo me he reído con la entrada de hoy (¿Por qué será? ¡Jejeje!).
    Me ha encantado conocer esta delicia de afrodisiaco, tomo nota, a ver que se puede hacer el finde. Ahora ya se me cierran los ojos escribiendo...Así no vamos bien :)
    ¡Qué monada de fotos! ;)
    Besitos,
    Marina

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  2. Me encanta ese té, de hecho, lo he desayunado esta mañana, jejeje. La idea del fudge me gusta, ahora sólo necesito un hombre goloso al que seducir!

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  3. Ya probare yo ese tecito para ver....
    Un abrazo

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  4. Me llega un poco tarde esta receta. Ya estoy en la etapa "tú a Boston y yo a California". De todos modos, está bien guardarla como recurso futuro. Una receta espectacular.
    un biquiño

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  5. muy muy interesante....je je
    besos

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  6. "Uf, qué pereza... Es que hoy es la final de la Copa del Generalísimo y juegan el Nosequién y el Nosecuantos. ¿Te importa que dejemos el "fuch" ese para otro día? Bueno, no me esperes levantada que volveré tarde. He quedado con...".

    XD

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  7. chocolate y chai!, combinación de alto voltaje y parece que adictiva, veo un poco peligroso hacerlo, me temo que terminarían rápidamente en mi barriga sin llegar a poder compartirlos.

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  8. En mi caso todo lo que narras suele ser por parte de ella...el "quita pesado" esta al orden del día. Probaré esta mística receta.
    Por cierto, sorteo un libro en CgRuAn. Bicos a moreas

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  9. Bien pensada, receta seguida de entrenamiento para quemar las calorías.
    Por cierto, ¿me dejé el skype con la cámara encendidos la última vez? ¿cómo sabes lo de los calcetines?

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  10. Bieeeen, receta sabrosa y por primera vez tengo TODOS los ingredientes en mi despensa, no como cuando digo: nota mental "comprar semillas de amapola para hacer las tartitas calla suegras de Arancha" y luego nunca me acuerdo. Sólo una duda...cuando dices pepitas de chocolate te refieres a gotitas de chocolate ya hechas que se pueden sustituir por chocolate negro en trocitos? Dime que sí, por favor! Si esta receta es tuya es que llevas el "spice" en las venas.

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  11. ¡qué gracia tienes!!Si, tienes toda la gracia, pero dices verdades!! me encantan tus entradas y todo tu blog es una delicia...
    bueno, habrá que probar esta receta, a ver si se va la pereza...
    besos

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  12. ¿Hanky Panky? Tomo nota de la expresión n_n
    Tengo que decir que aún me queda pendiente hacerle los bombones de té verde a J. (que me mandó tu receta sólo verla, por cierto... sólo con imaginarme sus «¡mmmmmm!» me pongo de un contento...).
    Ya ves, sigo vivo, después de una estancia intensiva de mes y medio en archivos madrileños para mi dichosa tesis, aquí me tienes, de vuelta por tu bonito blog... A ver si me pongo un poquito al día.
    Besos, Arantza.

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  13. Lo de que el chai fudge sea afrodisíaco no lo dudo, el chocolate en cualquiera de sus formas para mí lo es. Lo del hanky-panky me ha hecho revolcar de la risa. Saludos y buen finde.

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  14. Hola, te leo desde hace meses pero no comento nunca. Hoy no puedo morderme la lengua y tengo que decirte que si bien tus recetas son maravillosas y que ese era, al principio, el interés principal de acudir a tu blog, lo que realmente destacan son tus textos, las historias que cuentas.
    Muchas gracias por compartir todo esto con nosotros.
    Te sigo leyendo.
    Muchos saludos desde Madrid.
    maría

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  15. Me encanta, me encanta tu blog, tus recetas, tu estilo y por eso estoy aquí y estaré si me lo permites más a menudo.
    Gracias por compartir estas "joyas" con todos nosotros.
    Un abrazo

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  16. ¡¡Rauda a depilarme y comprar el té en cuestión!! Gracias!! Ñam-ñam! :))
    B.

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  17. Quien puede resistirse a tus palabras y a tu receta??? certeras y salerosas las primeras, deliciosa la segunda...un besazo

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  18. Marina: claro, ¿no ves? Es lo que digo en el post, que andamos todos muy cansados, que ya estamos roncando casi antes de haber apoyado la cabeza en la almohada, y así no hay quien "reavive las llamas de la pasión". O asín. :-D.

    Merche: tú prepara el fudge, lo del hombre goloso y disponible vendrá solo. Especialmente si te pones a ofrecer chocolate por ahí muy escotada :-).

    Joselín: ese tecito se puede preparar en casa, se trata de tener todas las especias necesarias y un buen té negro (Assam, o similar).

    Pilar-Lechuza: te digo lo mismo que a Merche ;-). De todas maneras ya sabes lo que dice el proverbio: que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana. Pero no para lanzarse de cabeza ¿eh? :-D. Verás cómo hay otros amores que entran rápido por ella.

    Núria: gracias. Ya sabes, yo siempre ayudando :-).

    Monsieur Cocotte: en todas partes cuecen habas. Aquí eso pasa con el hockey. Por eso, para mantener una vida sexual interesante hay que encontrar un hombre al que no le guste ver deportes por la tele. Ninguno. Ni golf, ni ciclismo, ni fórmula 1.

    Cris: ... y luego, relajada y contenta, estarás mucho más predispuesta e "in the mood" :-).

    An: Los hombres, tenéis que esforzaros un poco en los preliminares, para que madame no alegue que está agotada ni te diga eso tan poco amable de "quita". Sugiero algunos preliminares: pasar la aspiradora, fregar los platos, poner algunas lavadoras (y colgar la ropa y planchar al final, ¿eh? Que la colada no se termina cuando uno pone en marcha la máquina). :-D

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  19. Noema: claaro, tú lo has entendido todo. Tras el postre, un poco de "stretching" y de "cardio". E cuanto a lo de cómo sé lo de los calcetines... ¡ejem!. Éste es un país frío, chère.

    Paula: la receta es mía, sí. Basada en otras recetas de fudge tradicional, claro. Estoy aprendiendo. pero el toque especiado es mío. En cuanto a lo de sustituír las gotas-pepitas-pedacitos-chips de chocolate por un buen chocolate de tableta cortado en pedacitos con un cuchillo, claro que se puede hacer. Muchas veces es incluso mejor.

    Antonia: gracias por los piropos, Antonia. Y el blog no sería gran cosa sin lectores y sin comentarios. Un saludo.

    Ander: ¡hola, guapo! Se te echaba de menos. Espero que tu tesis avance a buen ritmo. Estoy segura de que J. no se quejará de recibir unas trufas (o este fudge) como regalo. Dile que se busque un momentito y me de noticias, que hace mucho que no sé nada de él. Un beso a los dos.

    Fabi: el problema -y la ventaja- con el chocolate es que más que afrodisiaco, puede llegar a ser un sustituto... así que hay comerlo en pareja, para evitar efectos secundarios indeseables... como la ausencia de hanky-panky :-D

    María: gracias a tí por hacer aprecio a todos estos esfuerzos. Espero seguir viéndote por aquí.

    Viena: estupendo, otra más. En esta cocina hay sillas para todo el mundo. Siéntate y sírvete un cafecito a mi salud.

    BVG: muy bien, el orden en el que has propuesto tu plan de ataque. Primero, depilarse. Y luego, a la cocina. Nunca se sabe, a lo mejor te interrumpen mientras preparas el fudge...

    Maria José: gracias. Vaya, parece que este problema es universal :-). A ver si lo arreglamos entre chocolate y chocolate :-).

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  20. Lo qyue me indicas lo hago todos los días...Es la costumbre, al ser el que trabaja en casa :) Con todo, siempre está mal quejarse
    seguro que alguien lo pasa peor XD SAúdos

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